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Tenían síntomas, fallecieron, pero dieron negativo a Covid. Van 7,000

La tomografía muestra un cuadro clásico de coronavirus y, sin embargo, la prueba da negativo. Dos de cada 10 defunciones forman parte de esta estadística. “Es más común de lo que parece”, asegura un neumólogo.

Por Alejandra Crail
1 jul 2020

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Imagen de la Central de Abastos, en donde se toman decenas de pruebas de Covid-19. Foto: Moisés Pablo / Cuartoscuro.com

EMEEQUIS.– Paciente con malestar general: cansancio extremo, debilidad, falta de apetito. Dice tener dolor en el pecho. Cuenta los días: van cinco con esos síntomas. Tiene 38º de temperatura. Presenta tos seca. El paciente indica que tuvo contacto con un enfermo de Covid antes de comenzar a sentirse mal.

Los médicos que lo reciben en el hospital sospechan que contrajo el virus SARS-CoV-2. El paciente ya no sale, ya no ve a su familia. Hay que hacerle una prueba PCR –el examen de detección de material genético viral aceptada internacionalmente para detectar los contagios por coronavirus–, pero se sabe que el resultado tardará más de 72 horas.

Entonces, el equipo apuesta por una tomografía computarizada de los pulmones, un método que surgió como una opción para la detección temprana de la Covid. Ahí es visible: una mancha blanca y opaca resalta, se mira como si fuera un vidrio despulido que no permite ver a través de él. Está en las zonas inferiores del pulmón, muy pegadito a la parte externa, justo donde ataca el coronavirus. Para los médicos no hay duda: es Covid-19. 

El paciente, entonces, es tratado como positivo. Se pone grave y, pese a los esfuerzos de los médicos por salvarle la vida, muere. La sorpresa viene al llegar el resultado de la prueba PCR: “Detección del coronavirus SARS-COV-2. Resultado: Negativo”.

Este es el caso de 7 mil personas que, pese a haber sido tratadas como pacientes Covid y haber perdido la vida en un centro hospitalario público o privado en México, el resultado de su prueba no acreditó la presencia de la Covid.

Un análisis realizado por EMEEQUIS de los datos abiertos de la Dirección General de Epidemiología, específicamente de los casos asociados a Covid-19, arrojó que desde que se presentó el primer contagio en el país el 28 de febrero y hasta el 29 de junio, 2 mil 698 mujeres y 4 mil 302 hombres murieron con síntomas asociados a esta enfermedad, pero las pruebas los dejaron fuera de las estadísticas.

Al Dr. Jaime Alejandro Sánchez Gutiérrez, neumólogo formado en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), le ha tocado tener pacientes así. 

“Normalmente quienes fallecen tienen tanto virus que parece imposible que su prueba haya salido negativa, pero es más común de lo que parece. He tenido pacientes con cuadros graves, con una tomografía clásica de coronavirus y que tuvieron contacto con personas que dieron positivo y, sin embargo, su prueba dio negativo”. 

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El resultado de la prueba determina si estos casos son o no contemplados dentro de las defunciones que la Secretaría de Salud reporta diariamente en las conferencias de las 19 horas que preside el subsecretario de Prevención y Promoción a la salud, el Dr. Hugo López-Gatell.

Una persona con síntomas visibles de Covid, incluyendo la radiografía de pulmones que se utiliza en diversos hospitales de México y el mundo, pero cuya prueba dio negativo, no se cuenta entre las 27 mil 121 muertes que se han registrado hasta el 29 de junio en el país. 

Esas defunciones pueden estar quedando registradas como neumonías, explica el Dr. Sánchez Gutiérrez. 

No importa que los médicos tengamos la certeza de que fue un caso de Covid, si no hay una prueba PCR que lo acredite, en el acta de defunción no se estipula que es coronavirus, por ende no entra en las estadísticas. ¿Es científicamente correcto? Sí. Pero no deja de ser una limitante para conocer la magnitud del virus”.

LA FIABILIDAD DE LAS PRUEBAS

Una prueba de PCR para detectar coronavirus, explica el Dr. Sánchez Gutiérrez, tiene alta sensibilidad, es decir: son confiables al momento de detectar un caso positivo de coronavirus, es casi imposible tener un falso positivo.

El problema viene cuando el resultado es negativo porque la especificidad de la prueba no es igual de confiable, eso se traduce en un falso negativo. En promedio, hay un 30% de posibilidades de que una prueba con resultado negativo sea, en realidad, un positivo. 

Las causas, detalla el especialista, están relacionadas con el factor humano. Por ejemplo, que la prueba se haya tomado un día en el que el paciente no presentaba tanta carga del virus en su cuerpo, o que el personal que tomó la muestra no haya metido bien el hisopo a la nariz, o no haya realizado un buen muestreo en la garganta. 

“Son los casos de falsos negativos. A veces la prueba no está bien tomada o a veces no hay tiempo de incubación necesaria para tomar la prueba”, explica también el enfermero Eri Vázquez. 

Las pruebas, explicó López-Gatell el pasado 18 de junio, se toman con una varilla que tiene una punta de un material absorbente y que se introduce por la nariz para llegar hasta la garganta. Se toma la muestra, se saca, se pone en un tubo que tienen un líquido muy especial de transporte viral y se envía al laboratorio para su análisis. 

“La toma de la muestra es un proceso importante para garantizar la calidad del diagnóstico”, detalló en esa intervención en la que reconoció que sí es posible tener falsos negativos por cuestiones técnicas al momento de tomar las pruebas o bien, por la falta de preparación del personal que toma las muestras. 

También, señaló, influye el momento en que estas pruebas se toman, pues lo ideal es realizarla entre el día tres –con altas posibilidades de que salga negativa– y el día siete. 

LOS 7 MIL FALLECIDOS QUE DIERON NEGATIVO

En lo que va de la pandemia, 36 mil 176 personas han fallecido con síntomas de Covid, de las cuales sólo el 75% dio positivo, el resto está dividido entre un 19% que dio negativo y el 6% que aún están en proceso de análisis. 

Los negativos, que suman 7 mil, tienen características muy similares a aquellos que han perdido la vida y cuya prueba dio positiva.

Por ejemplo, 16% de los pacientes que fallecieron y cuya prueba dio positivo, fueron intubados, un porcentaje similar a quienes dieron negativo: 15%. En tanto que siete de cada 10 fallecidos positivos presentaron cuadros de neumonía, seis de cada 10 con resultado negativo presentaron esta característica. El 90%, en ambos casos, murió hospitalizado.

Las neumonías son la afectación de los pulmones por alguna infección que puede ocasionar un virus –como el de la influenza o el Sars-Cov-2–, una bacteria o un hongo. Tienen síntomas similares, pero también diferencias visibles para un ojo clínico acostumbrado a tratar con pacientes con estas afecciones. 

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En los casos de neumonías en las que el Covid fue la causa, los certificados de defunción tienen que establecer la relación entre el padecimiento y el virus. La única forma es por medio de una prueba que acredite lo que el médico ha validado en su análisis del paciente.

Entre las similitudes también aparece, en ambos casos, que el 36% padecía diabetes y el 42% hipertensión. 

Más de la mitad de estos casos (63%) tardaron entre cero y 10 días en fallecer tras presentar los primeros síntomas; la mitad murió en el IMSS (57%) y el resto en la SSA (31%), los demás en el ISSSTE, privados y otros organismos públicos. 

LOS FALSOS NEGATIVOS TRAEN UN RIESGO 

Genaro tenía 76 años cuando falleció, era diabético. Un día empezó a tener tos y dolor de pecho. Nada grave, pensaba su familia, pero al otro día no despertó. Murió en su cama, a lado de su esposa.

Era 20 de mayo y su hija, Mónica, llevaba ya varios días hospitalizada por síntomas similares: le faltaba la respiración, le dolía el pecho. Pese a los síntomas y a la hospitalización, la familia no tenía la certeza de que Mónica tuviera la nueva enfermedad.

“No tomamos las previsiones que debimos haber tomado. Yo no creía en el virus”, reconoce Rubén, el otro hijo de Genaro. 

Mónica falleció seis días después de su padre. Y ahí fue cuando la familia entendió lo que había ocurrido: se habían contagiado sin saber muy bien cómo, así que tras el fallecimiento de dos de los cinco habitantes de la casa, invirtieron en hacerse pruebas en un laboratorio certificado. Los resultados les sorprendieron: mamá y nieta dieron positivo, pero Rubén dio negativo. 

A él le parece increíble que, después de haber perdido a su hermana y a su padre con los que convivía en el mismo espacio y tener a su madre y a su sobrina, asintomáticas, con resultados positivos, él estuviera limpio.

Como él hay 272 mil 35 personas que han dado negativo en México, todas ellas analizadas y registradas por el sistema de salud público. Mientras que se han contabilizado desde el inicio de la pandemia 193 mil 536 contagios confirmados y hay 64 mil 855 en proceso de análisis hasta el 29 de junio.

Los falsos negativos en la población en general son los más peligrosos. López-Gatell ha señalado que un mal resultado puede dar la falsa idea de que se está bien de salud y convertirse así en una fuente de contagio, por ello ha insistido en que toda la población debe mantener una sana distancia y lavarse las manos constantemente. 

“Un resultado negativo no descarta la infección, particularmente para personas con una exposición conocida”, advirtieron desde marzo especialistas de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg, Asociación de Laboratorios de Salud Pública en su estudio “Pruebas de diagnóstico para el nuevo coronavirus” publicado en la revista JAMA.

Por eso, los especialistas de todo el mundo apuestan por repetir pruebas en estas circunstancias, un obstáculo para un país que tiene uno de los testeos más bajos a nivel global por cada mil habitantes: 3.7 pruebas.

En el documento Algoritmos interinos para la atención del Covid-19, publicado el 25 de junio de este año, se establece la posibilidad de que existan falsos negativos en pacientes con sospecha de Covid-19. 

Si un paciente tiene disnea (dificultad respiratoria), exacerbación de síntomas cardiovasculares o respiratorios, abundantes secreciones, trastorno del estado de conciencia, vómito o diarrea persistente, hipotensión arterial, síndrome pleuropulmonar, entre otros síntomas, hay que realizarle una prueba. Si el resultado de PCR no es positivo, se tiene que hacer un diagnóstico diferencial que pueda dar luz sobre otras posibles causas; si aún así, todo apunta a que es Covid, para descartar un falso negativo se debe realizar una segunda prueba. 

“Considerando la posibilidad de falsos negativos, en casos sospechosos con manifestaciones características de la enfermedad se debe tratar como caso confirmado y repetir prueba”, se señala.

Sin embargo, personal médico consultado por esta revista digital, reconoce que esto no siempre se lleva a cabo. “Son los falsos negativos. Los tratamos como Covid, pero si fallecen, pues no queda en el certificado como tal”, cuenta un enfermero que pidió mantener el anonimato.

“Somos un país con pocas pruebas y se tienen que racionar. Esto ha reavivado una discusión histórica entre epidemiólogos y médicos que estamos en contacto directo con pacientes: nosotros vemos los síntomas, pero ellos necesitan una prueba que lo formalice”, recalca el Dr. Sánchez.

EL DEBATE DE LAS PRUEBAS

Los datos de la Universidad Johns Hopkins colocan a México en el séptimo sitio a nivel global con mayor número de muertes registradas por coronavirus, mientras que la Universidad de Oxford lo coloca como uno de los países con menor número de pruebas a nivel mundial. 

El proyecto Our World in Data muestra que en México se hacen apenas 3.7 pruebas por cada mil habitantes. Un promedio similar al número de pruebas que realizan países con poblaciones menores como Senegal, que realiza 4 –tiene casi 16 millones de habitantes– e inferiores a las que realiza un país como Polonia, 35 por cada mil y que tiene apenas 37 millones de habitantes.

La política de las pruebas se estableció desde el inicio de la pandemia, se apostó por un modelo de vigilancia epidemiológica llamada “Modelo Centinela”, que trabaja bajo el monitoreo de los casos graves, pero que no realiza ni rastreo de contactos ni pruebas a personas con síntomas leves o que tuvieron contacto con una persona contagiada, como se recomendó al inicio de la pandemia a nivel global para detener la propagación del virus. 

En abril pasado, el Dr. Alejandro Macías Hernández, quien 2009 lideró la batalla contra la influenza AH1N1, dijo a esta revista digital que México debía incrementar el número de pruebas para poder salir de forma ordenada de la cuarentena.

“La salida (de la cuarentena) tendrá que ser paulatina y regionalizada. La autoridad de salud va a ser la guía de la autoridad civil, le indicará qué acciones debe seguir para salir de la cuarentena y resulta que el instrumento de la autoridad de salud es la prueba de laboratorio, si no la tienen, va a ser muy difícil que salgamos de manera ordenada de la cuarentena. En 2009 aprendimos a tener una buena red de diagnóstico, pero creo que no saben usarla hoy”, dijo entonces. 

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Las pruebas, además, detalla el neumólogo Dr. Sánchez ayudarían a contrarrestar los falsos negativos que están inmersos en las estadísticas que hay disponibles: “realizar una segunda prueba a un caso sospechoso, que tiene todos los síntomas de Covid, podría ayudarnos a tener un mejor panorama de la magnitud de la epidemia; pero es imposible en México”. 

El tema de los fallecidos que dan negativo, advierte, es un tema sistémico del sector salud. “No hay un ente detrás intentando ocultar datos. Tenemos un sistema tan malo de datos que eso parece, pero no es así”. 

Sin embargo, recalca, esto recae en la percepción que la ciudadanía tiene de las y los médicos, porque no hay claridad de cómo es que su familiar ingresó con síntomas de covid, murió, pero tiene una prueba negativa. “La pregunta que surge entonces es: ¿de qué murió?”.

“¡Me lo mataron! ¡Qué le hicieron! ¡Qué le pusieron! Son las cosas que llegamos a escuchar”, cuenta. 

Mientras tanto, hay 7 mil personas que murieron con síntomas de Covid cuyo resultado de prueba dio negativo. La causa de la muerte es aún incierta, como dicen los especialistas consultados, la realidad del impacto se verá “a toro pasado”, cuando sea posible analizar los incrementos en otras causas de muerte, como las neumonías.

Esta revista digital solicitó a la Secretaría de Salud la información correspondiente a las causas de muerte registradas de forma oficial para las 7 mil defunciones asociadas a Covid que dieron un resultado negativo, sin que hasta el momento haya dado respuesta.

 

@AleCrail

 


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