Precio
dólar

Investigaciones

El museo favorito de Peña Nieto: inyectó millones al toca, juega y aprende

Papalote Museo del Niño Monterrey, de Marinela Servitje, recibió 102 millones de pesos en donativos durante el sexenio pasado. Una cantidad similar fue destinada a dos proyectos museísticos que nunca fueron inaugurados.

Por Alejandra Crail
12 sep 2019

La administración de Enrique Peña Nieto privilegió donativos a museos privados. Foto: Iván Méndez / Cuartoscuro.com

Quien tenga 210 pesos en la bolsa puede adentrarse en las profundidades del Parque Fundidora de Monterrey, para así descubrir el mundo que construyó Marinela Servitje, una de las herederas del imperio Bimbo, con mayoría de dinero público. 

 

Se trata del Papalote Museo del Niño Monterrey, inaugurado en julio de 2018, el único museo en el país que recibió 102 millones de pesos en donativos en recursos públicos durante la administración de Enrique Peña Nieto.  

 

A diferencia del Museo Nacional de San Carlos o el Museo de Arte Carrillo Gil, que recibieron un millón y cuatro millones de pesos –respectivamente– en donativos de la pasada administración, el nuevo Papalote obtuvo donaciones, en varias entregas, que fueron desde los 2 millones hasta los 45 millones de pesos.

 

El dinero llegó, en su mayoría, de la Secretaría de Cultura federal. Nueve de cada 10 pesos que recibió el nuevo Papalote, por medio de su denominación legal Servi Museos A.C., provinieron de la dependencia en el periodo en que fue dirigida por Rafael Tovar y de Teresa (primero en Conaculta y después en su transformación en Secretaría de Cultura, de 2012 a 2016, poco antes de su fallecimiento). El resto de los recursos fueron donados por la CFE y Pemex.


Fuente: SFP 

 

A partir del análisis de una base de datos, en la que la Secretaría de la Función Pública (SFP) definió a los organismos beneficiados con donativos en la administración peñista, EMEEQUIS determinó cuáles fueron los museos más beneficiados en esos seis años. El resultado fue que el nuevo Papalote de Monterrey fue el que más apoyo recibió, seguido del Museo Nacional de Energía y Tecnología –que debía inaugurarse al final del sexenio–, los Museos de Diego Rivera y Frida Kahlo, así como de un museo desconocido que fue impulsado por el exdirector del INAH, Sergio Raúl Arroyo García, sin que hasta el momento se conozca en dónde o cuándo se desarrolló.



DEPENDENCIAS SE PELEABAN POR DONAR MÁS DINERO

 

El sueño de abrir la tercera sede del Papalote Museo del Niño se comenzó a materializar en 2010, cuando el gobierno de Nuevo León, encabezado por Rodrigo Medina de la Cruz —quien más tarde sería acusado de desviar millones de pesos del erario público—, dejó en comodato a un grupo de reconocidos empresarios un terreno de 9 mil 908 metros cuadrados dentro del Parque Fundidora de Monterrey. Este préstamo permitió colocar la primera piedra del museo. 

 

Para abonar a la meta, el gobierno estatal dio la primera donación fuerte: 20 millones de pesos, pero como el gobierno federal no podía quedarse atrás, la Secretaría del Medio Ambiente (Semarnat) abrió cartera y donó 20 millones más en la era de Calderón, que para el cierre de su sexenio abonaría otros 40 millones por medio de Conaculta.

 

Según las estimaciones del Consejo Directivo, la inversión necesaria para que el nuevo Papalote viera la luz tendría que ser de 505 millones de pesos. En ocho años, el Papalote Museo del Niño Monterrey obtuvo del erario público casi la mitad de los recursos que necesitaba para consolidarse por medio de donativos, casi la mitad de ellos en la administración de Enrique Peña Nieto. 

 

Las relaciones de los miembros del Consejo Directivo con el poder trajeron efectos positivos para conseguir el financiamiento del museo, pues esa llave de recursos públicos, que inició con el gobierno de Felipe Calderón, se mantendría un sexenio después con Peña Nieto al mando del gobierno federal, superando hasta en un 90% las aportaciones que provenían de privados como Soriana y Banorte.

 

Entre el Consejo Directivo no sólo sobresale el nombre de Marinela Servitje. Como impulsores de este espacio cultural están también Jesús Acosta Castellanos, el presidente del Consejo Directivo que es dueño de Grupo Acosta Verde, uno de los desarrolladores de centros comerciales con más presencia en el país; Carlos Bremer, director general de Value Grupo Financiero (quien recientemente compró la casa enajenada de Zhenli Ye Gon); y Francisco Garza Zambrano, quien fuera el presidente de Cementos Mexicanos, Cemex.

 

Mariana Canales, esposa de Luis Alfonso Lugo Platt, quien fuera subsecretario de Operación Turística con Calderón; Ricardo Martín Bringas, director ejecutivo de Soriana; y Sergio Gutiérrez Muguerza, presidente de Grupo de DeAcero también fueron promotores del proyecto, aunque el reporte del Museo —con cierre a 2017— no los menciona como donadores fuertes.

 

Desde el día en que se colocó la primera piedra, Servi Museos reportó sólo 24 millones de pesos en donativos de privados, mientras que en aportaciones de dependencias federales y el gobierno estatal —sin contemplar el costo del terreno donde se instauró el museo— recibió 233 millones de pesos.
 

En la base de datos de la SFP se reportaron 102 millones de pesos que ingresaron a este proyecto provenientes de donativos de la Secretaría de Cultura, CFE y Pemex; sin embargo, en su informe, el Papalote Monterrey reporta más recursos provenientes de dependencias federales: 73 millones extra que el museo recibió de Semarnat (40 mdp), Conaculta (28 mdp) y Conacyt (5mdp).
 

 

EL MUSEO QUE NO VIO LA LUZ

 

A finales de 2015, Peña Nieto anunció que su gobierno invertiría 4 mil 770 millones de pesos en la construcción de un nuevo museo que supliría al Museo Tecnológico de la Comisión Federal de Electricidad (Mutec)

 

El nuevo nombre sería Museo Nacional de Energía y Tecnología (Munet), se arrancarían con las obras en 2016 y el primer semestre de 2018 se abriría al público. Sin embargo, el museo recibió un recorte del 72% de los recursos prometidos y los que recibió —unos cuantos millones en donativos— no lograron que el proyecto se consolidara.

 

Este museo recibió 83 millones de pesos en donativos del gobierno de Peña Nieto para lograr su creación, fue el segundo museo más apoyado por la pasada administración, sin embargo, el priísta terminó su sexenio sin que el museo que fungiría como “el legado cultural y educativo de la reforma energética”, según lo llamaron columnistas, mostrara avances en su remodelación.

 

Con esos recursos, que provinieron de PEMEX y de la CFE, se adquirió un robot Thespian humanoide, se modernizó la explanada del museo, se mejoró el planetario y se inició la transición MUTEC/MUNET que teóricamente terminaría en marzo de 2019. 

 

La actual administración tomó la batuta del museo que, prometen, verá por fin la luz a finales de este año. En una entrevista a El Universal, Manuel Sánchez Guzmán, jefe de la unidad de proyecto, dijo que el tope de gastos es de mil 323 millones de pesos

 


EL MISTERIO DEL MARQUÉS

 

En agosto de 2017, los trascendidos de medios nacionales especulaban con el interés de la Secretaría de Cultura federal de establecer un “nuevo recinto museístico” en el edificio histórico del Palacio del Marqués del Apartado, en la calle República de Argentina número 12. 

 

La columna firmada por los periodistas de cultura de El Universal insinuaba que el exdirector del INAH, Sergio Raúl Arroyo, era el coordinador conceptual de este proyecto. 

 

Coincidentemente, ese mismo año Puerto Cultura A.C., la fundación de la que Arroyo es fundador, recibió 50 millones de pesos para “crear un nuevo modelo de museo cuyo eje conceptual se fundamente en la interpretación analítica de los objetos y expresiones culturales”.  

 

Ni los archivos de la Secretaría de Hacienda ni en los de la Función Pública se establece qué tipo de museo se creará con esos recursos ni en dónde estará ni quién lo coordinará. Sin embargo, un año más tarde la Secretaría de Cultura destinó casi 10 millones de pesos extra para apoyar al “Museo de Museos”, aunque hasta el momento no se ha anunciado públicamente que un nuevo recinto cultural nacerá, coordinado por el exdirector del INAH, y con recursos públicos. 

 


FRIDA Y DIEGO ENTRE LOS FAVORITOS

 

El Museo Frida Kahlo, también conocido como La Casa Azul y el Museo Anahuacalli, que fungiera como casa-estudio de Diego Rivera, ambos en Coyoacán, son los terceros recintos culturales que más se han beneficiado con donativos. 

 

La Secretaría de Cultura inyectó año tras año millones de pesos al Fideicomiso del Banco de México, creado desde 1955 por el mismo Diego Rivera, para impulsar las muestras museográficas que ahí se proyectan. En total este par de museos recibieron 62 millones de pesos a lo largo de seis años. 

 

En 2016, por ejemplo, para remodelar la bodega de colección de arte prehispánico y la bodega de obra temporal, la dependencia soltó 25 millones de pesos. 

 

A diferencia de estos cuatro museos, otros recintos como el Museo de Arte Carrillo Gil, que solo recibió 3.5 millones de pesos, o el Museo Rufino Tamayo, que obtuvo 6 millones, se quedaron atrás en la lista de beneficiarios en la administración de Peña Nieto. 



DONATIVOS EN TIEMPOS DE AMLO

 

El cambio de administración modificó la forma en que se otorgaban recursos a partir de apoyos. En el ámbito cultural, la Cámara de Diputados solía definir los donativos que otorgaría anualmente la Secretaría de Cultura, actualmente, los recursos sólo se asignan por medio de programas como el PAICE, enfocado en infraestructura cultural en los Estados, o el PROFEST, para impulsar festivales culturales y artísticos. 

 

En esta administración es la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, quien lleva mano, mientras que a la Cámara de Diputados sólo se le permite sugerir proyectos, pero su participación no es vinculatoria. 

 

Para este 2019, por medio del Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados (PAICE), se destinaron 115 millones de pesos y los montos máximos por proyecto no superan los cinco millones de pesos

 

Solo tres proyectos ameritaron donativos de 5 millones. El primero, el Museo Paleontológico o Museo del Mamut que se consolidará en Singuilucan, Hidalgo, que llevaba al menos cinco años tratando de ver la luz. El segundo es la casa de cultura de San Mateo Yoloxochitlán en Oaxaca, un municipio que se rige por el sistema de usos y costumbres. Y el tercero, la casa de cultura de Coyomeapan, Puebla, cuyos habitantes son principalmente indígenas de habla náhuatl. 

 

Otras dependencias que solían soltar recursos públicos para museos, como lo hicieron en la administración peñista la CFE y Pemex, no han reportado donativos en lo que va del 2019.

 

@alecrail

 

 

Más contenido
Vivir sin partidos. El pueblo purépecha que se está liberando de los políticos

Vivir sin partidos. El pueblo purépecha que se está liberando de los políticos

La comunidad de Arantepacua, en Michoacán, expulsó a los partidos políticos luego de que un operativo de las fuerzas estatales causara la muerte de cuatro personas desarmadas, entre ellas un menor. Ahora gobierna un concejo indígena.

04 / 12 / 2019

Lucran con migrantes: siete empresas ganaron más de 2 mil millones con la crisis humanitaria

Lucran con migrantes: siete empresas ganaron más de 2 mil millones con la crisis humanitaria

Vínculos políticos, documentación falsa y servicios de baja calidad integran el historial de los negocios privados que obtuvieron más contratos para atender la crisis migratoria en los últimos 15 años.

03 / 12 / 2019