Cepheus: el robot que siempre gana al póquer

Sociedad

Cepheus: el robot

que siempre gana al póquer

Los jugadores profesionales de póquer tienen que trabajar muy duro para llegar a la cima del éxito. El juego tiene evidentemente un componente de suerte, pero para convertirse en el mejor, uno debe estudiar al contrincante, practicar estrategias y aprender a controlar los nervios. Todo ello se podría complicar todavía más con la presencia de bots de inteligencia artificial capaces de superar incluso a las figuras más destacadas del famoso juego de apuestas.

Es el caso, por ejemplo, de Cepheus, un robot capaz de salir vencedor de cualquier partida de póquer. Introducido al mundo en 2015, fue el primer programa de ordenador considerado casi imposible de batir por un humano. De hecho, hay quien dice que, ni aunque se estuviera jugando al Texas Hold’em toda la vida se pudiera ganarlo realmente. Eso se debe a los grandes avances en la matemática computacional de la teoría del juego.

Cepheus, una leyenda del póquer

Un grupo de científicos de la Universidad de Alberta, en Canadá, se propuso crear el software definitivo capaz de ganar al póquer a cualquier jugador del planeta. Diez años más tarde, presentaban en sociedad el programa llamado Cepheus, considerado muy superior a la mente humana cuando se trata de hacer cálculos, y es que en un juego de Heads-Up Limit Hold’em hay 316 billones de situaciones posibles. Pero el robot no toma ninguna decisión, sino que lo deja al azar.

¿Cómo funciona? Las acciones de Cepheus vienen determinadas por un generador aleatorio, lo que le hace igual de impredecible que cualquier persona. Eso sí, a medida que va jugando va aprendiendo a analizar cada situación, cada mano posible, incluidas aquellas en las que un jugador pueda estar blofeando. Una de las debilidades de este sistema es que no puede adaptarse tan fácilmente como lo haría un humano al estilo de juego de sus rivales.

Otros proyectos inteligentes más allá de Cepheus

Cepheus no es el único intento de crear una máquina imbatible en el póquer. El profesor Tuomas Sandholm y el estudiante Noam Brown idearon Libratus, un programa de ordenador de inteligencia artificial diseñado para jugar a la modalidad Texas Hold’em sin límite. Los resultados llevaron a Sandholm a crear la startup llamada Strategy Robort, cuyo objetivo era adaptar el software a otros ámbitos. Ahora este va a ser usado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

Más recientemente, la inteligencia artificial DeepStack también provó que las máquinas pueden llegar a ser mejores jugadores de póquer que los propios humanos. Ello es posible con la programación de ciertos algoritmos y de una tecnología de aprendizaje automático que hace que un ordenador pueda copiar en parte el funcionamiento del cerebro humano. Cuando una máquina aprende a aprender, puede analizar las situaciones mucho mejor que cualquiera de nosotros.

Deep Blue, el padre de los jugadores robóticos

En 1996, la aparición de Deep Blue cambió para siempre el paradigma. Nunca antes se había conseguido crear una máquina que pudiera ganar a un juego de la forma que lo hizo este invento desarrollado por IBM. Aunque en las primeras pruebas no pudo vencer al maestro del ajedrez Garry Kasparov en un juego a seis partidas, sí que lo hizo en 1997 consiguiendo batirle en todas seis. Ganarle a un campeón mundial de este deporte mental no era un reto nada fácil.

Dos décadas más tarde, el sistema utilizado en Deep Blue quiso perfeccionarse con un programa llamado Alpha Zero. En este caso, no se trataba de abastecer la máquina con demasiados conocimientos sobre el juego más allá de las principales reglas. En cambio, se confiaba en su capacidad de autoaprendizaje. La conclusión fue extraordinaria: Alpha Zero necesitó cuatro horas -y cinco millones de partidas- para obtener los mismos conocimientos que los humanos necesitarían 1.400 años para aprender.

La importancia de la inteligencia artificial más allá del póquer

Robots como Cepheus o Libratus no deberían preocupar a aquellos que piensen que con ellos va a llegar el fin del póquer. La única razón por la que existen es porque se han enfrentado a jugadores de carne y hueso. Es cierto, sin embargo, que sí que podría causar algún impedimento en la evolución del póquer online ?que ha revolucionado por completo la forma en la que se juega a este popular juego de naipes?, ya que hay quien podría utilizar un bot de IA para hacer trampas.

Si lo miramos desde un punto de vista científico, dichos programas de póquer suponen un punto de partida para el desarrollo de la tecnología de inteligencia artificial, que tiene aplicaciones potenciales que realmente podrían llegar a cambiar nuestra día a día. Un software con aprendizaje automático podría ayudar a diagnosticar enfermedades y ofrecer un tratamiento más preciso para cada caso. También podría mejorar la seguridad en los coches y salvar vidas.

Deja un comentario

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Revista emeequis

Desplácese hasta la parte superior