Departamento de Conjunciones: Hay que rechazar, a como dé lugar, la fórmula “y/o”
Redacción sin Dolor, el blog...
LA FÓRMULA y/o es una doble conjunción innecesaria en virtud de que la o y la y, solas, pueden dar a entender simultáneamente opción e inclusión, según el contexto. En una receta médica, por ejemplo, podría leerse: “Para aplicarse en las manos o antebrazos”. Evidentemente, no significa que, si se aplica en las manos, no debería aplicarse en los antebrazos, sino que puede aplicarse en las manos, en los antebrazos o en ambos lugares. Si el doctor hubiera querido dar a entender una situación exclusiva, habría escrito: “Para aplicarse o en las manos o en los antebrazos”, o: “Para aplicarse en las manos y los antebrazos”, para dar a entender que se puede aplicar ora en las manos, ora en los antebrazos, o en los dos lugares al mismo tiempo.
Así, uno puede afirmar: “Esta película es para niños y adolescentes”, sin insinuar por ello que solo puedan verla niños y adolescentes simultáneamente. Pueden verla niños, y —asimismo— pueden verla adolescentes. También puede aseverarse que: “Esta película es para niños o adolescentes”. Sin ir más lejos, este blog es para “estudiantes o profesionistas”, lo cual indica que puede servir tanto para unos como para otros; es decir, es para estudiantes y profesionistas.
En el artículo que hoy nos concierne, una excelente columna de opinión del historiador Lorenzo Meyer (“El calderonismo”, Reforma, 2 de agosto de 2012, p. 13), aparece esta desafortunada conjunción doble. Aquí reproducimos la proposición que nos interesa: “En tanto ‘oposición leal’ al régimen autoritario de la Revolución Mexicana, el PAN enarboló la primacía del ‘interés nacional’ —definido desde la derecha—, del ‘bien común’ sobre cualquier interés parcial —como el de los campesinos y/o los trabajadores— y la ‘dignidad de la persona humana’ como un valor más alto que el Estado o el capital”.
Meyer describe cómo el PAN, desde la derecha, coloca el bien común por encima de cualquier interés parcial. ¿Era necesario emplear la conjunción doble y/o? Si hubiera empleado la conjunción o, sola, habríamos leído “[…] el PAN enarboló la primacía del ‘interés nacional’ —definido desde la derecha—, del ‘bien común’ sobre cualquier interés parcial —como el de los campesinos o los trabajadores— y la ‘dignidad de la persona humana’ como un valor más alto que el Estado o el capital”.
Está claro que al emplear la o, sola, se entiende que se habla tanto del interés de los campesinos, como del de los trabajadores: uno no elimina al otro.
Por otro lado, si el autor hubiera empleado la conjunción y, sola, ambos intereses se habrían tomado en cuenta automáticamente, y uno —como lector— podría fijarse en el que más le interesa. Aquí, como cuando utilizamos la o sola, se logra precisamente lo que pretende la conjunción doble y/o: trasmitir al lector que puede tratarse de un elemento, del otro elemento, o de ambos. La o y la y, empleadas solas, como hemos visto en esta explicación, cumplen este cometido admirablemente, sin necesidad alguna de recurrir a la tan desafortunada fórmula y/o.
A algunos abogados, contadores y burócratas les encanta esta fórmula porque la consideran elegante. Pero otros abogados, contadores y burócratas —que ya han desarrollado cierto amor por el idioma— se han dado cuenta de que la elegancia no es cuestión de complicación sino de eficacia. En la cuestión que hoy nos toca, como en muchos otros aspectos de la vida, la belleza está en la sencillez.
* Especial de Redacción sin Dolor, el blog… para emeequis.

rayo
BUENÍSIMO, GRACIAS
LIZ
Excelente observación. Saludos
José y/o Lucio
En términos jurídicos no coincido. El usar y/o está lejos de la elegancia y cercano a la eficacia. Verbigracia: Cuando se indica una punibilidad de prisión y/o multa, se considera puede imponerse una o ambas, de acuerdo a la potestad del juez. El usar prisión “o” multa sería disyuntivo, por lo cual el juzgador solo podría imponer un tipo se sanción. El utilizar únicamente la “y” sera copulativo y representa la obligación de imponer ambas sanciones.