¿Cómo se sube al metro una buena lesbiana?

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Capítulo 126

¿Cómo se sube al Metro una buena lesbiana?

Por Ana Francis Mor • Twitter: @anafrancismor

Desde la primera vez que me subí al Metro en el vagón de mujeres sentí la diferencia. Estaba tan saturado como baño de congal, pero por primera vez, de lo único que me tuve que ocupar fue de cuidar la bolsa, en vez de las chichis, las nalgas y, además, la bolsa (como sea, no tengo tres manos).

A partir de entonces acostumbro viajar en ese vagón. Pero el otro día sonó el piiiiiiii y tuve que correr para que no se me cerrara la puerta, así que me subí en el primer vagón que pude, es decir, en el área mixta.

Pausa dramática.

Como es verano y vengo corriendo, traigo escote y estoy sudada. Mi mirada escanea rápidamente por el piso del vagón y sólo hay hombres. Me seco el sudor de la frente aún con los ojos hacia abajo. En menos de cinco segundos evalúo. No corro peligro. De hecho, si algún imbécil se atreve a decirme algo o mirarme las chichis, voy a armar un pedo de tamaño monumental y lo voy a denunciar. En los siguientes dos segundos me acuerdo de las varias historias que cuentan amigas cercanas sobre cómo un imbécil en el Metro se pasó de chispita y terminó en el bote seis meses por agarrarle la chichi a alguna de ellas.

Es entonces que levanto la vista, confiada de que no corro peligro. Y vuelvo a escanear rostro por rostro. Con la mirada retadora, sabiendo que puedo defenderme. Con la cara, los ojos y la energía digo: este es mi espacio y lo voy a ocupar con tranquilidad. Nadie tiene derecho a amenazarme y tengo la fuerza suficiente para defenderme de una de esas miraditas o comentarios de toda la vida. ¡Oh, sorpresa! Claramente incómodos, los caballeros presentes ven sus zapatos. Desvían intencionalmente la mirada como cuidando que, bajo ninguna circunstancia, vaya a interpretar que observan el evidente y pronunciado escote. Les juro que no lo imaginé. Fueron solo unos minutos, un tránsito de cinco estaciones, pero ocurrió.

La cuestión es que desde entonces me subo a los vagones mixtos. Y cada que me subo alzo la mirada. Miro a los que están a mi alrededor y con los ojos digo: “¡No te atrevas!”. Y entonces pienso que es muy agradable ocupar el espacio. Que es muy agradable sentir que tienes una fuerza equiparable. Que es muy agradable no sentirse amenazada, ¡vamos! es como si yo fuera Luke yla Fuerzame acompañara, pa que me entiendan.

Y me acuerdo de mi tía Conchita, que decía que ella no entendía a las mujeres golpeadas, porque cuando un hombre golpea a una mujer la primera vez, pos es que te agarró desprevenida, pero si te pega de nuevo ahí tienes  la lámpara o la licuadora pa lo que se ofrezca. También pienso en un video que vi en YouTube de una mujer que se hace llamar La Loca de Mierda y es muy divertida.

Ella dice que cada que un hombre nos enseña el pispiote en la calle, lo que una en realidad quiere hacer es colgarlo de la mazacuata amarrado a un ventilador y rallarle los tompiates despacito, con un rallador de parmesano hasta que queden convertidos en un polvo bien finito. Y entonces pienso que las mujeres no tenemos el derecho cultural a pensar esas cosas porque debemos ser buenitas, des-adineradas y des-empoderadas.

Y a una estación de llegar a casa pienso que yo no quiero ser buenita, ni des-adinerada, ni des-empoderada, ni desterrada ni des-tranquilizada. Y creo que una manera de lograrlo es alzar la mirada y con la vista en alto decirle a todos los del vagón: “Conozco mis derechos y la manera de ejercerlos y no pienso ceder ni un milímetro”. Ni una mirada más, ni un agarrón más de nalga. La pasiva que responde con llanto a ese tipo de agresiones media hora después, se murió en Metro Zapata. ¡Suena revolucionario!

Ahora voy camino a mi casa. Media cuadra detrás de mí viene un tipo. Más alto y más fuerte que yo. Camino por donde hay luz. Escaneo rápido la calle y ubico dónde hay gente por si tengo que correr o gritar, cuidando siempre que la distancia con el tipo de atrás sea de media cuadra… Vuelvo a sentir miedo. Está oscuro. Ser mujer es agotador. No terminas de empoderarte cuando parece que tienes que empezar de cero. En fin. ¶

 

* Cabaretera y reina chula

 

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Comentarios (10)

  • LIzbeth

    ¿Tus derechos incluyen retar a los hombres para que no te miren cuando traes “un evidente y pronunciado escote”? Creo que te extralimitas, hasta yo te miraría, la vista es lo más natural, si querías expresar el poder que nos da que la ley nos proteja, no lo logras, me pareces una que confunde el feminismo y el respeto con el “hembrismo” y la confrontación.

  • Saúl

    Como varón que soy, estoy consciente que no todos los hombres reconocen aun los derechos y obligaciones que en la misma Constitución nos dan a los hombres y mujeres. Pero Ana Francis Mor, con respeto te lo digo: ¡Tus argumentos para defenderte son nefastos e incitan al odio que francamente YA NO MERECEMOS los mexicanos en estos tiempos en particular! Entonces, si entiendo bien, si por accidente cruzo la mirada contigo aun y cuando no sea lasciva, sólo porque eres mujer, armarás un gran escándalo, patearás mis testículos y en el alboroto sin previa explicación exigirás todo el peso de la ley solo porque te parece ofensivo que te miren? El hombre y la mujer somos iguales ante la Ley, y por ello no es válido que el hombre vilipendie los derechos y libertades de la mujer y viceversa, se trata de luchar y gozar por los derechos que merecemos como personas, más no en portarse igual que aquél típico macho que ve a la mujer en un plano por demás inferior. Te repito, con respeto te digo esto, si en este orden de ideas tendrás tal conducta, el día que nuevamente ocupes el transporte como el Metro, mejor sigue usando los vagones reservados para mujeres (y ni ahí es garante que se te respete bajo la tesitura que expones) la vista es natural, y si crees que todos te miran con lascivia por la ropa o por cualquier circunstancia, analiza mejor a las personas que no tod@s andamos por la vida subiéndonos al metro buscando aventura, ligue o problemas gratis. Evidentemente odias al género masculino por lo que leo, y aun así espero no eches en saco roto la opinión de un hombre al que se le enseñó a respetar a la mujer, independientemente de su forma de ser, pensar, vestir o vivir, y mi mejor maestra fue mi madre.

  • Dafne

    Despues de leerte a ti, me queda claro que no perteneces a ninguno de las dos secciones de vagones, ni a la mixta ni a la exclusiva para mujeres y no por mujer ni por lesbiana. Sino por el peligro que representas a la menor oportunidad del que, supuestamente, tanto te quejas. En fin. Todo un psicoanalisis probablemente involuntario tu articulo: verdugo-victima.

  • Jvlivs

    Que desafortunada columna. Debería llamarse el manual de una lesbiana muy macha.

  • Christian Sandoval

    Calmate Saúl casi te mueres. y las otras que comentan pues si que suenan como desempoderadas pero mejor ignorarlas. a mi me parece una buena columna que exagera las situaciones para darle mas claridad a la idea principal del texto, las situaciones planteadas son chuscas. esta es la segunda columna que leo !y la amo!

  • Alejandra

    La observación sí es algo espontáneo cuando algo llama la atención, como un escote, pero hay de miradas a miradas, no tiene nada de malo voltear a ver pero si la mirada se dirige con morbosidad, créanme que sí son demasiado incómodas incluso violentas. A ver varones ¿qué sienten ustedes cuando algún chico homosexual -no quiero ofender ni generalizar- o alguna chica les mira el pene sin voltear la mirada a otro lado? claro que te intimida, es lo que -supongo- Ana Francis quiso dar a entender, y no una guerra de sexos.

  • Tina

    A mi si me gusto esta columna de Ana Francis.
    Es cierto que cuando viajas en un transporte público tienes que cuidar por un lado el bolso y por otro lado te tienes que cuidar por delante y por detrás. Toda mujer que viaje en transporte público estará de acuerdo en que tiene estrategias para evitar ser manoseada. Y a veces cuando sucede no sabes que hacer, a una amiga hace poco un tipo la manoseo en el metro y eso que llevaba su mochila larga, cubriéndole el trasero y aún así el tipo le metió mano, ella se quedo atónita, no supo defenderse, el tipo se salió con la suya.
    En cuanto a lo que dice Lizbeth, que por vestir con un escote pronunciado tienes que aguantar que te vean de forma morbosa, es el viejo cuento que justifica que los varones nos falten al respeto a las mujeres por nuestro modo de vestir, y recordemos que este modo de pensar lleva incluso a justificar que una mujer sea violada por su modo de vestir, es decir, se justifica al agresor y se condena a la víctima.
    Y tiene razón Ana Francis, cuando dice que cada día hay que empezar de cero. En un país como México, donde el maltrato a la mujer y el feminicidio son el pan nuestro de cada día, para una mujer salir a la calle es una odisea. Si sales de tu casa antes de las 6 de la mañana o continuas fuera luego de las 11 de la noche se prende tu sistema de alerta, muchas veces tienes miedo. Luego, tomar un taxi en la Ciudad de México es como jugar a la ruleta rusa, no sabes con el tipo de taxista con el que te vas a topar, muchas mujeres han sido asaltadas, violadas e incluso asesinadas en este tipo de transporte (y aclaro que tengo la certeza de que la mayoría de taxistas son hombres decentes, que trabajan para llevar el sustento a sus casas)
    Y si Ana Francis es una lesbiana muy macha como dice Jvlivs, yo no le veo el problema, hoy en día no es obligatorio que las mujeres seamos sumisas y calladitas.

  • Cael

    Pues mira, serás lesbiana y pondrás muy mala cara. Pero si tienes buenos pechos y un escote que permita vertelos, no te aparto la mirada por muy mal que te parezca. Ahora resulta que está mal apreciar y disfrutar de la belleza femenina…

  • Roxana

    A mí me parece una columna bastante divertida y coincido con Christian Sandoval en que: “exagera las situaciones para darle más claridad a la idea principal del texto”.
    ¿Para qué tomarnos las cosas tan en serio si podemos hacer que la vida sea un poco más divertida?
    Saludos.

  • Alberto

    Me parece q exageras !!! En primera creo q si debes de hacerte repetar, pero eso de hacer un escandalo !!! Me caeh mal !!! De hecho estoy en contra de eso, a mí una ves me agarró una chica una nalga y no dije nada porq sabia q pues no era intensional !!, exageras amiga !!!

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