Opción Tula: La más barata, la más sucia
PolíticaLuego de largos jaloneos, que incluyeron el intento del presidente Felipe Calderón de que se aprobara una reforma petrolera con tintes que legisladores del PRI y del PRD calificaron como privatizadores, el gobierno federal anunció que la nueva refinería de Pemex se construirá en Tula, Hidalgo.
Este será, sin duda, el mayor proyecto de infraestructura del sexenio y traerá indudables beneficios a una economía e industria mexicanas que tambalean por la crisis financiera global. Sí, más empleo, fortalecimiento de empresas nacionales, importante ahorro de dólares, reducción en la importación de gasolinas.
La Opción Tula es la que tiene mayor tasa de retorno de la inversión, es decir, la que recuperará en el menor tiempo posible los recursos invertidos en su construcción. Sí. Pero la Opción Tula es la más sucia. Tanto que la Procuraduría de Protección al Medio Ambiente del Gobierno del Estado de México presentó en diciembre de 2005 una denuncia penal contra Pemex y la Comisión Federal de Electricidad por los desbordados grados de contaminación que causan sus instalaciones en esa localidad de Hidalgo.
Luego de ello, el procurador ambiental del Edomex fue despedido. Se llama Ramón Ojeda Mestre y no es un improvisado. Actualmente, es secretario general de la Corte Internacional de Arbitraje Ambiental y presidente de la Academia Mexicana de Derecho Ambiental. Luego de conocer la decisión sobre la Opción Tula, ratifica a emeequis: “Siete millones de personas son afectadas por el mal funcionamiento de la refinería y la termoeléctrica. Es increíble que se haya elegido ese lugar, uno de los más contaminados del planeta”.








