Grandezas y pequeñeces de la ciencia en México
Alfaro y Belmont, los cazadores de la partícula perdidaPolítica
La semana pasada se presentó con dos años de rezago el Plan Nacional de Ciencia y Tecnología. Quizá no sea casual que esta omisión sea parte del abandono en el que viven los científicos nacionales. Al igual que en otras áreas, como el deporte, destacan gracias al talento y los esfuerzos individuales.De ello son ejemplo dos físicos mexicanos, Rubén Alfaro y Ernesto Belmont, quienes hace unos días intervinieron como protagonistas de primer nivel y no simples espectadores en uno de los experimentos científicos más grandes en la historia
de la humanidad: el Gran Colisionador de Hadrones que busca reproducir el origen del universo.
Su participación no mereció siquiera un llamado de algún político o alto funcionario a pesar de que estos dos investigadores de la UNAM representan la cara de la excelencia. Hay otras que sería mejor olvidar.











Septiembre 29th, 2008 a las 4:09 am
Gracias por el articulo, es necesario que se informe a la gente cual es la realidad de las cosas -por malas que estas sean-.
Saludos