Miseria en las ciudades
Los olvidados del 2008Sociedad
Los olvidados del 2008 no son muy diferentes de aquellos que el cineasta español Luis Buñuel retrató en la pelÃcula que filmó hace 58 años y provocó el enojo oficial. Hoy, como entonces, abunda en México una masa enorme de olvidados, de mexicanos que viven en la miseria de todo tipo.
Sin agua entubada ni drenaje, hacinados en casas de cartón de nueve metros cuadrados en las que la violencia galopa detrás de la puerta. Con niños cuya adolescencia presagia el inicio en el consumo de las drogas y embarazos no deseados.
PodrÃa pensarse que el tiempo se estancó y la miseria quedó intacta. No. La única y significativa diferencia es que hoy son más los pobres en las ciudades y el pronóstico es que esa población no dejará de crecer. De casi nada han servido los múltiples programas oficiales que buscan atenuar la pobreza. De nada. La pobreza y la brutal desigualdad en la distribución
de la riqueza no han variado.
Veintidós millones de miserables urbanos se multiplican a tal ritmo que en las siguientes dos décadas serán más que los pobres del campo y, a diferencia de éstos, más vulnerables a la falta de alimentos, a la carencia de empleo, de infraestructura. Como en 1950, las ciudades albergan a millones de olvidados. Estas son algunas de las estampas de los del México de 2008.








